Del motorhome a la bici

Virginia Sanz y Alejandro Paredes son una pareja argentina que decidió romper con la rutina y viajar por las rutas del mundo acompañados por Pioja y Pumba, sus compañeras de cuatro patas.

La historia
2012
A principios de año, luego de analizar varias opciones, eligieron viajar en un motorhome que bautizaron El Forastero. Durante el mes de octubre recorrieron la provincia de Buenos Aires por la Ruta Nacional 3 y otras rutas provinciales, así empezaron a percibir que ese sería un estilo de vida que adoptarían por mucho tiempo. En noviembre y diciembre conocieron la Patagonia y cruzaron la primer frontera con Chile hasta llegar a Ushuaia para comenzar 2013 en el fin del mundo.

2013
El nuevo año los encontró dando el primer cambio de rumbo. En vez de volver a Argentina de manera directa, visitaron el sur de Chile, donde quedaron maravillados por el Parque Torres del Paine. En febrero ingresaron a Argentina por Río Turbio, llegaron hasta El Calafate y el Glaciar Perito Moreno, luego pasaron unos días en el Lago Roca. El siguiente destino fue El Chalten con su imponente Cerro Fitz Roy, donde disfrutaron más de 15 días del pueblo, lo que les dio la posibilidad de apreciarlo de diferentes maneras: con sol, con nubes blancas y también con nubes de tormenta.  En Chubut recorrieron la localidad de Esquel y de Trevelín, y se despidieron de la provincia visitando Epuyen. Ambos se dieron cuenta que viajar es mucho más que lugares y paisajes, además es conocer personas que iban dejando una huella en su camino. Habiendo llegado a Neuquén sintieron dudas con respecto a ciertos problemas mecánicos que comenzaba a tener el motorhome. De todas formas, fieles a lo que les dictaba el corazón, siguieron camino observando paisajes difíciles de describir con palabras, como los de la ruta de los siete lagos. Cuando llegaron a San Martín de los Andes, aunque pensaron volver a Buenos Aires (por aquellos problemas en el motorhome) el rumbo cambió nuevamente y cruzaron la cordillera de los Andes hacia Santiago de Chile para buscar trabajo y poder arreglar el motorhome.
De nuevo en Argentina, recorrieron la Provincia de Mendoza y fueron rápidamente hacia a San Juan a un taller mecánico que les recomendaron. Una vez resueltos en parte los problemas decidieron volver a Buenos Aires a saludar a la familia y amigos antes de continuar  el viaje más al norte. Una lesión en la columna de la perrita Pioja los obligó a quedarse un tiempo más y aprender a respetar los tiempos.

2014
Luego de tres meses, volvieron al motorhome y sintieron la necesidad de arreglar los temas graves antes de volver a viajar. El resultado fue encontrar que el Forastero necesitaba de manera urgente ser desmantelado, y tuvieron que ponerse a arreglarlo rápidamente. A medida que íban progresando, fueron descubriendo desagradables sorpresas: reparaban una parte y se rompía otra, así varias veces.
Se preguntaron que los estaba frenando y la respuesta fue: El Forastero. Increiblemente eso era lo que impedia que sigan el viaje. ¿Qué decidieron? Luego de muchas idas y vueltas, finalmente lograron ponerse de acuerdo y elegir la bicicleta como próximo medio de transporte para viajar y cumplir su sueño.
Muchos pensaran que en bicicleta también se puede pinchar una rueda, incluso romper la cubierta y tener que comprar una nueva, pero los gastos son muchisimo menores a los que se tienen en un motorhome.

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Foto: Por las rutas del mundo
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Foto: Por las rutas del mundo

¿Qué fue lo que los hizo reflexionar?
Antes de continuar aclaran que por nada en el mundo quieren decir que viajar en motorhome es imposible o complicado, al contrario, han hecho más de 12 mil kilómetros con el Forastero y no se arrepienten. Son conscientes que haber empezado a viajar en motorhome los ayudó a que el cambio en el estilo de vida no fuera tan brusco. Hay muchos viajeros que recorren el mundo entero en sus motorhome pero cada historia es distinta porque cada protagonista es diferente. Y una misma situación a unos los fortalece, y a otros los hace cambiar. Así el viernes 17 de octubre de 2014 fue el primer día que subieron a las bicicletas y comenzaron a viajar a fuerza de pedal. Ese día estuvieron rodeados de un montón de sensaciones y emociones que los hicieron reflexionar sobre lo importante que es animarse a dar el primer paso. Despidiendose de la provincia de Buenos Aires, encontraron un pueblo de gran corazón con mucha música y mágica: Ameghino. Recorrieron La Pampa, San Luis, Mendoza y allí pasaron por Valle Grande, Cañón del Atuel y El Nihuil.

2015
Habiendo transitado Mendoza surgió la idea de pasar nuevamente a Chile, para conocer el Océano Pacifico. Siguieron viajando por la Ruta del Mar y pasaron situaciones increíbles. Una tras otra que les alimentó el corazón a diario.
Llegaron a Papudo (comuna ubicada en la Región de Valparaíso), pasando maravillosos dias al aire libre. Cuando ingresaron a la Cuarta Región, Chile los seguía sorprendiendo pero un llamado desde Buenos Aires los hizo poner pausa en el viaje y tuvieron que volver para resolver unos problemas personales. ¿Cómo volvieron? ¡A dedo! ¡Con Pioja y Pumba, las compañeras de cuatro patas! Actualmente cambiaron de rumbo y comenzaron una nueva etapa en la que estan visitando Uruguay, luego recorrerán el sur de Brasil y de ahí hasta las Cataratas del Iguazú. ¿Después? ¡Decidiran sobre la marcha! Por ahora en bici, aunque dicen que van a seguir cumpliendo el sueño de recorrer el mundo en casa rodante cuando sean más grandes.

Algunos ejemplos y razones económicas que determinaron el cambio

  • Emprendieron el viaje con $5.000 (pesos argentinos) y en Bahía Blanca, tuvieron que pagar $3.500 para comprarle una nueva batería al motorhome que se había roto.
  • Se enteraron que tenían dos neumáticos con problemas. ¿Cómo lo resolvieron? Rotaron los neumáticos pero todo ese movimiento los dejo sin rueda de auxilio. Durante todo el viaje siempre estuvieron en alerta, ya que en cualquier momento podrían necesitar ese neumático de más y el dinero nunca alcanzaba para pagarlo. Todas aquellas cuestiones los empezó a agotar y a no permitirles disfrutar del viaje.
  • Cada vez que llegaban a destino tenían tornillos en el piso y terminában buscando de donde podrían ser.
  • La ruta de ripio en Chile que hace de unión entre Santa Cruz y Tierra del Fuego, la visita al parque nacional Torres del Paine sumando las partes  de la Ruta Nacional Nº 40 que todavía están sin asfaltar hicieron que el Forastero se fuera desarmando poco a poco.  El tornillo que sujetaba el carburador al motor no fue la excepción. No se desajustó, se perdió directamente. Ese tornillo les costó $160 (precio en abril 2013). En octubre de 2014 eso era lo que costaba una cubierta nacional rodado 26 para una bicicleta.
  • Lo último fue cuando pensaron en los gastos futuros, más que nada el cruce de Colombia a Panamá: Cuando averiguaron que por el tamaño del vehículo deberían desembolsar un suma alrededor de los cinco mil dólares, lo primero que se le vino a la mente a Viriginia fue: “yo con esa plata hago Ushuaia – Alaska caminando unas cinco veces” y Ale agregó: “Mejor viajar en bicicleta, hacerlo en motorhome es hermoso pero se necesita un respaldo económico que no conseguimos tener».

Fuente: Por las rutas del mundo

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