Gravelers: una prueba para los amantes del Gravel Bike

En la localidad madrileña de Brunete como punto de partida y llegada, nació la primera marcha cicloturista Gravelers, creada en la península ibérica donde se alternaron senderos y pequeños tramos de carretera.

Hubo dos recorridos para que todo el mundo pueda optar a participar sin importar su nivel físico, aunque el reglamento fue claro:
«Solamente se podrá participar con bicicleta de gravel, es decir, con manubrio curvo. No siendo posible participar con bicicleta de MTB»

El recorrido corto contó con 42 kilómetros de distancia con tan solo 373 metros de desnivel acumulado y el largo, llegará hasta los 70 kilómetros, siendo los metros acumulados durante el recorrido de 719.

Ambos recorridos comienzaron y terminaron en el mismo punto, Brunete, donde además, tras la prueba, hubo una barbacoa colectiva y conciertos de música hasta las 23:00 horas, donde los acompañantes de los participantes se pudieron unir.

La marcha cicloturista Gravelers no es competitiva y su espíritu es el de pasar una día para disfrutar con más fanáticos de este tipo de ciclismo que se ha puesto de moda.

Características:

Las bicicletas gravel vienen a cubrir la demanda de aquellos que pretenden transitar terrenos diversos, desde asfalto hasta senderos de montaña. Se trata entonces de bicis multifunción, que pueden adaptarse al terreno. Esta categoría realmente no es nueva, ya ha sido utilizada muchos años atrás como bicicleta de turismo por viajeros europeos. Hoy ha sido modificada en su geometría y llamada gravel.
Entre sus características mas importantes se puede decir que están hechas para pedalear en asfalto, tierra, ripio e incluso sendero de montaña por un ciclista experimentado.
Las gravel tienen un aspecto parecido a las de ciclocross, pero igualmente tienen diferencias de diseño y en el uso que deberíamos darle. Con respecto a las de ciclocross, las gravel tienen mayor distancia entre ejes y caja pedalera algo más baja, lo que asegura mayor estabilidad en altas velocidades y particularmente en descenso. Un frente más alto y un ángulo delantero más relajado aportan una posición más erguida, y un paso de rueda más ancho permite montar cubiertas de hasta 55 mm en algunos modelos, o sea más de dos pulgadas (en ciclocross el máximo permitido es 33 mm).