Pablo García: el argentino que viajó por 98 países

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Foto: Ensenadita.com

El argentino Pablo García ha recorrido el mundo con su bicicleta y una mochila llena de sueños y expectativas, sumando países y ciudades a esa lista que se torno infinita desde hace mas de 15 años. A Pablo no le importó las veces que le dijeron allá por 1998 que la aventura planeada seria una real locura, pero de eso se trata, cumplir aquellos sueños que nos proponemos. A los 19 años salió de Argentina con espíritu aventurero. Vivió en Brasil luego de viajar por un año como mochilero y abrió una agencia de turismo con unas amistades. Después de cuatro años cansado por las responsabilidades y las obligaciones, se dio cuenta que se estaba alejando de aquel sueño que era recorrer el mundo y viajar. Siempre tuvo curiosidad por lugares exóticos y distantes como el Tíbet, Vietnam o India…”. Por ello tomo una crucial desición, dejó atras su próspera agencia de turismo y decidió volver a Argentina con su primera bicicleta para desde allí emprender el gran viaje, algo dificil ya que era algo totalmente incierto. Asi fue que Pablo recorrió casi 10 mil kilómetros pedaleado desde el norte de Brasil hasta Argentina, donde estuvo año y medio contactando a más de 100 empresas que quisieran auspiciar su idea. En medio de una crisis económica del país, logró conseguir a dos auspiciantes que lo ayudaron en la etapa inicial de su recorrido: el continente africano.

El periodo que estuvo en Argentina lo hizo dudar de la ilusión de viajar por el mundo, idea que en un inicio lo movió a pedalear. Durante ese año y medio se alejo bastante del deseo de viajar, ya que al estar en la ciudad rodeado de comodidades, sintió que dejar todo era un imposible.
A pesar de las dudas Pablo tomó su bicicleta y decidio realizar su primer viaje oficial a Sudáfrica, lugar que resultó ser uno de los más dificiles por los que le ha tocado visitar. Es que aunque ya habían pasado siete años de la caída del apartheid, Pablo encontró poca simpatía tanto de la población negra como de la blanca. A pesar de eso recordó con agrado una anecdota sucedida en un pequeño bar en el que contó su recorrido a una de las mujeres que servian y terminó siendo aplaudido en el lugar.
La verdadera África estaba por llegar cruzando a Mozambique, allí la gente sonríe pese a la pobreza en la que vive, eso es algo que le lleno el alma. Pero paradojicamente allí es donde sufrió la perdida de sus patrocinadores, es que había llegado el “corralito”, la gran crisis que sufrió Argentina.  El proyecto destinado a siete meses que partía desde Sudáfrica a Egipto por las costas del océano Índico, se convirtió en una estadía de 27 meses por la situación económica en Argentina. A partir de esta mala experiencia, ha optado por trazarse metas a corto plazo y tomar mas paciencia.

Cruzando el desierto.
Pablo reconoció que su vida ha corrio algunas zonas riesgosas desde que esta viajando. Como ejemplo, en el año 2003, se desorientó en el camino a Eritrea al norte de África, cuando pensó cruzar el desierto de Danakil, uno de los lugares con más calor del planeta. Conociendo de la existencia de poblaciones cada 80 a 100 kilómetros, comenzó a pedalear en aquel desierto. Hubo un día que se perdió, se quedó sin agua y se vio en peligro absoluto en medio del desierto sin ayuda cercana.  Por suerte, el viajero se encontro con militares franceses que le dieron agua pero igualmente no lo pudieron orientar. Unas tantas horas más tarde Pablo vio a un integrante de la tribu Afar caminando en medio de la aridez absoluta, fue como una especie de milagro. Finalmente se pudo orientar.

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Foto: pedaleandoelglobo.com

Pedaleando por Europa
Dos años le tomó recorrer Europa. En Italia se enamoro de Clara, que hizo con un gran tramo pedaleando por Medio Oriente junto a el. Pablo García conocio miles de personas, ha probado todo tipo de comidas, visto las cosas más extrañas, ha visto asomar el sol en el desierto de Gobi, entre China y Mongolia. Cuenta que hace planes para realizar un documental, escribir un libro y hacer una galería con todas las fotos que lleva guardadas.
Con cada nueva bicicleta que ha tenido, se fueron sumando más kilos, ya que cada vez lleva más cosas. El peso de la bicicleta sumando todos sus accesorios es de 23 kilos a lo que se suman los 55 kilos de equipaje que va llevando. Se pueden enumerar gran cantidad de elementos que ha llevado Pablo durante sus viajes: una carpa, una bolsa de dormir, un aislante, herramientas, tres cámaras de repuesto y un inflador de pie. Entre la ropa lleva chaquetas y pantalones para diferentes temperaturas, varias remeras, bermudas, short de baño y ropa interior. Dos calzas cortas de ciclista, una calza larga, un par de zapatillas, un par de sandalias, uno de chinelas, y también una mochila. Entre los accesorios de tecnología lleva una laptop, una cámara de video, trípode y dos cámaras de fotos. Una pila de folletos le sirven para presentar el proyecto a posibles sponsors. También es infaltable su diario de viaje en el que escribe diariamente, una guía de viajes. Varios mapas. Por último lleva una pequeña hornalla a gasolina, un plato con juego de cubiertos y varios elementos de higiene.

Kilómetros por pedalear
Pablo ya ha visitado la mayoría de los continentes. Desde 2013 recorrió Centroamérica y las Antillas, una de sus paradas fue Puerto Rico, donde dice sentirse realmente a gusto por la comodidad que brinda hablar el mismo idioma, aunque después de recorrerlo bien partirá hacia República Dominicana y Cuba, y luego continuar hacia Suramérica, donde terminará la ruta por el planeta.

El Sol del Bajío

Pablo García

Fuentes: argentinafolkloreyprovincias, elnuevodia.com, El Sol del Bajío