Pedaleó 1700 kilómetros en bicicleta para reconciliarse con su mujer

Para el amor más puro no hay fronteras, así lo mostraron Martín Péndola y Rocío Estefanía, una pareja de novios argentinos. Ellos contaron su historia en el marco de la celebraciones por San Valentín.

Se conocieron cuando eran adolescentes en un lugar bailable de la localidad bonaerense de San Miguel; él de 17 y ella de 16 años. Empezaron una relación que duró tres años y medio, pero un problema hizo que discutieran y finalicen el noviazgo.

Estefania se fue a vivir a la localidad de Esquel junto a su familia, la despedida fue complicada y parecía ser para siempre. Sin embargo, Martín estaba dispuesto a recuperarla y para ello se planeó recorrer la distancia que los alejaba llegando en bicicleta.

Seis meses después que ella partió, él tomó una Mountain Bike modelo Raleigh 4.5 y salió con rumbo a Esquel, para lo cual compró unos mapas que lo ayudarían a no extraviarse. “Yo ya tenía la idea de hacer un viaje largo en bicicleta, eso me ayudó a arrancar”, contó Martín. El viaje le tomó un mes y medio, pero sobretodo un gran desgaste físico.

“Me quería morir apenas llegué al primer camping. A la mañana siguiente tenía las piernas tan cansadas que no podía pedalear, me acalambré y se me ampolló el muslo. Muchas veces pensé en volver”.

El día del reencuentro, la fue a encontrar al colegio donde ella se desempeñaba como maestra de jardín. Una vez en Esquel, la familia de Rocío lo invitó a quedarse en la casa de ellos y en un mes se fueron a vivir por separado. Dos años después concretaron el sueño que ambos tenían desde hace tiempo, abrir una cervecería y luego tuvieron a su hija que el próximo mes cumplirá dos años.

Al menos una vez por año vuelven a San Miguel, lugar donde empezó todo, y además para visitar familiares y amigos.

[crypto-donation-box]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.